El paso del tiempo se hacía cada vez más lento, la monotonía cada vez más insufrible, esperaba con ansia la llegada de la anhelada misiva. Rocío llevaba su vida centrada en su obsesión. Se sentía culpable por su negativa a contraer nupcias con su eterno amor, Alfredo.
Día tras día, escarbaba en su pequeño cofre donde se encontraba la nota de despedida: "Me comunicaré contigo, una vez que recobres la cordura, no puedo continuar esperando a que tus problemas existenciales desaparezcan"
Para Rocío su trabajo era muy importante, la manera de incrementar la producción de frutos en sus huertos, la obsesionaba. Luciendo una máscara de frescura se sumía en una vorágine de trabajo que la llevaba al agotamiento, que sólo lo curaba con más trabajo. Ahora, después de un año de espera, Rocío cayó en la cuenta de su error y ha decidido escapar de su agobio, irá a la ciudad a buscar a Alfredo, aunque sabe que extrañará su ambiente lleno de color y de fresco sabor a frutos recién cosechados.__._,_.___


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